Fertilizantes nitrogenados

La fertilización constituye uno de los principales factores que limitan la producción agrícola, pues los cultivos absorben solo una fracción del fertilizante aplicado que oscila entre 10 y 60%. En México, el consumo de fertilizantes N-P-K se ha incrementado de 5×104  Mg a mas de 5.5×106 Mg.

Para el agricultor es de fundamental importancia conocer cuando aplicar el fertilizante para la absorción por el cultivo y minimizar las pérdidas potenciales del nutrimento por las transformaciones microbianas que se dan en el suelo. Es decir, identificar el mejor momento de la aplicación, durante el ciclo de desarrollo del cultivo, para promover la mayor absorción por las plantas cultivadas y disminuir así el riesgo de contaminación ambiental.

El nitrógeno es uno de los elementos más esenciales en la nutrición de las plantas, está asociado al crecimiento vegetal debido a que es componente de proteínas, aminoácidos, ácidos nucleicos y clorofila. El nitrógeno es uno de los elementos más comunes en el planeta, sin embargo, las cantidades disponibles en el suelo no son suficientes para suplir las necesidades de las plantas cultivadas, por lo que se deben aplicar abonos o fertilizantes ricos en nitrógeno. Los fertilizantes nitrogenados se utilizan para favorecer el crecimiento de las plantas, aumentar el área foliar y favorecer la activación de las células encargadas de la fotosíntesis.

Clasificación de los fertilizantes nitrogenados

Una forma sencilla de clasificar los fertilizantes nitrogenados es en orgánicos y químicos, donde estos últimos se pueden dividir además en naturales y sintéticos.

Los fertilizantes nitrogenados orgánicos pueden ser:

  1. Estiércoles
  2. Compostas (obtenidas por fermentación de diversos materiales orgánicos)
  3. Abonos verdes (cultivos establecidos para su posterior incorporación al suelo, normalmente leguminosas)
  4. Esquilmos (residuos de cosecha, pacas, socas y rastrojos)
  5. Desechos agroindustriales
  6. Aguas negras y sus derivados
  7. Efluentes de biodigestores.

Por otro lado, las fuentes nitrogenadas químicas naturales son:

  1. Nitrato de sodio natural: Se refiere a yacimientos naturales de este fertilizante. El nitrato de sodio contiene 16% de N y 26% de Na.
  2. Amoniaco procedente del carbón: El carbón coque contiene de 1-2% de NH3.

Finalmente, dentro de los fertilizantes nitrogenados químicos sintéticos están:

  1. Amoniaco anhidro (NH3): Es un fertilizante de bajo costo y en algunas zonas es de uso generalizado. Además, es el fertilizante con mayor concentración de nitrógeno (82%), pero tiene el inconveniente de ser un gas, lo que limita su aplicación en algunas zonas, mas que nada a falta de infraestructura para su aplicación.
  2. Aquamonia o agua amoniacal (NH4OH): Tiene una concentración del 20.5% de N y se obtiene mediante la mezcla de amoniaco anhidro con agua.

La importancia y objetivo de los fertilizantes nitrogenados

Los fertilizantes nitrogenados son actualmente necesarios en nuestra sociedad ya que gracias a ellos se mejora la productividad de los cultivos (después del agua y la temperatura se puede considerar como el tercer factor en importancia), obteniéndose importantes beneficios en la producción de alimentos y de biocarburantes.

La fertilización nitrogenada tiene como objetivo satisfacer las necesidades nutricionales del cultivo mediante los aportes orgánicos o minerales necesarios para complementar lo que el mismo suelo es capaz de suministrar gracias a su fertilidad.

Es importante utilizar herramientas como análisis de suelo, medidores de clorofilas, balances de nitrógeno con el debido asesoramiento, para ajustar las dosis de nitrógeno mineral a aportar a los cultivos.

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