Depósitos de agua NPI en cultivo de frutas

El valor del almacenamiento de agua en el cultivo de frutas

El agua no siempre está disponible cuando los árboles la necesitan

Los fruticultores también sufren cambios climáticos, afrontando tanto periodos prolongados de sequía como momentos de encharcamiento. Algunos días traen tanta precipitación como la que cae normalmente en un mes, mientras que otros meses no hay gota de lluvia.

Para el cultivo de fruta, tanto la blanda como la de arriba, agua suficiente y de buena calidad es una de las condiciones principales para cosechas saludables. La sequía es, con diferencia, el mayor factor de estrés que amenaza la producción. Afecta directamente al crecimiento de plantas y árboles, y por tanto afecta tanto al volumen como al tamaño del fruto.

Ya no podemos dar por sentada la disponibilidad de agua. Para algunos productores, la dependencia del agua de lluvia es alta, ya que el agua subterránea es demasiado profunda, el agua dulce canalizada puede resultar costosa y algunas zonas también sufren gravemente por la salinización. Por ello, cada vez más fruticultores deciden capturar agua de lluvia o cualquier otro tipo de agua a la que puedan acceder. Lo almacenan y lo usan más tarde cuando es necesario mediante riego por goteo.

Riego cuando lo necesites

El agua que se obtiene a través de la lluvia, un pozo o agua superficial a menudo no es directamente utilizable en el momento en que se necesita. Un tanque de amortiguamiento almacena temporalmente el agua, permite filtrar o mezclar recetas, y permite usarla en el momento exacto en que los árboles la necesitan. Especialmente en los sistemas modernos de riego, el momento es crucial: demasiada o muy poca agua en el momento equivocado puede tener consecuencias inmediatas para el rendimiento y la calidad.

Los depósitos de almacenamiento de agua ofrecen tranquilidad. Hacen que los sistemas de riego dependan menos de las condiciones meteorológicas o de la disponibilidad inmediata de agua. Esto da a los agricultores mayor flexibilidad en su planificación y la confianza de que siempre pueden proporcionar a sus árboles lo que necesitan.

Con la creciente presión sobre los recursos hídricos y los cambios en las condiciones climáticas, la importancia del almacenamiento de agua sigue creciendo. Almacenando agua de lluvia u otras fuentes disponibles en los tanques, los fruticultores pueden trabajar de forma más eficiente y gestionar mejor los periodos secos y la demanda pico. De este modo, el almacenamiento de agua es una inversión en un cultivo preparado para el futuro.